miércoles, 28 de enero de 2009

¿sabes la diferencia entre Infusiones, tisanas, decocciones?


Estrictamente hablando "Infusión es la acción de extraer de plantas y hierbas las partes solubles en agua a una temperatura mayor que la del medio ambiente y menor que la del agua hirviendo". Para el simple mortal el término infusión comprende a toda bebida de agua caliente aromatizada con una hierba o planta. Pero el mundo de las infusiones es mucho más complejo y la distinción entre éstas y otras bebidas humeantes a base de hierbas, está cargada de matices. 

Una buena tisana sólo se consigue cuando las hierbas han estado macerando durante unas doce horas en agua fría. Después, se calienta el agua donde reposaron, sin que llegue a hervir, y se filtra antes de tomarla.

Las decocciones son eficaces en aquellas plantas de las que es más difícil extraer su principio medicinal. Se someten a decocción las partes leñosas, las cortezas, las raíces, los frutos, también las hojas de algunas plantas y las flores. A fuego lento la decocción puede durar de tres minutos a varias horas.

También los jarabes tienen un principio común a las infusiones. Durante unos minutos se deja que el agua hierva con las hierbas o los extractos vegetales de éstas. Después la mezcla ha de reposar dos o tres días antes de ser exprimida, filtrada y endulzada con medio kilo de azúcar por litro de agua.

No sólo se hacen infusiones, tisanas o decocciones de hojas como la hierbabuena, la menta o la verbena. Pétalos, como los de la amapola, raíces como el ginseng, el diente de león, el regaliz o la bardana, cortezas como el tilo o el naranjo salvaje, el fruto de una flor como el anís estrellado o el anís verde, o la flor misma como en el caso del espliego, la camomila o manzanilla, el azahar, el brezo o la malva son productos habituales en las estanterías de los herbolarios.